No debo quedarme muy lejos de tus labios, ni siquiera pensar en que no te voy a besar. Eso sería resignarme al olvido. No me gusta el significado de esa palabra.
Llego a pensar que he caído en tu gravedad, que vivo en tus horas, y que me sé tus recorridos. Se lo que hacen las yemas de tus dedos, me se el tacto de tu piel y el sabor de tu cariño.

No hay comentarios:
Publicar un comentario