miércoles, 8 de diciembre de 2010

No soy alta, más bien pequeña. No me da miedo hacer el ridículo y si paseamos seguramente haga el tonto. Es cierto que a veces miento, pero solo se trata de mentirijillas. Soy algo melancólica, pero soy tan divertida a veces que te dolerá cada centímetro del cuerpo de tanto reírte. Me rio siempre, la verdad, pero tengo una risa tan vital que cuando la oigas estarás siempre a la espera para oírla otra vez. Nunca me han enseñado a sonreír, el hoyito que me sale en un lado de la cara es la marca de fábrica. Soy incapaz de estarme quieta, hablo demasiado y me enfado muy deprisa, aunque se me pasa mucho más rápido. Te volveré loco y quizás querrás salir corriendo de lo tonta que me pongo a veces, pero prometo quererte como nadie lo ha hecho nunca...

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