domingo, 3 de julio de 2011

Si aún no ha pasado el bisturí por tu piel, si no tienes implantes de silicona en
alguna parte de tu cuerpo, 
si los gorditos no te generan trauma, si nunca has
sufrido de anorexia, 
si tu estatura no afecta tu desarrollo personal, si cuando
vas a la playa prefieres divertirte en el mar y no estar sobre una toalla durante
horas, 
si crees que la fidelidad sí es posible y LA PRACTICAS, si sabes
cómo se prepara un arroz, 
si puedes preparar un almuerzo completo, si tu
prioridad no es ser rubia
a como de lugar, si no te levantas a las 4:00 a.m.
para poder alcanzar a hacerte el blower, 
si puedes salir con saco de sudadera
tranquila a la calle un domingo sin una
 gota de maquillaje en el rostro... 
Estás en vía de extinción... ¡Bienvenida! 
Una mujer exquisita no es aquella que más hombres tiene a sus pies, si no
aquella que tiene UNO SOLO que la hace realmente feliz. 
UNA MUJER
HERMOSA no es la más joven, ni la más flaca, ni la que tiene el cutis
 más terso
o el cabello más llamativo, es aquella que con tan sólo una franca
 y abierta
sonrisa y un buen consejo PUEDE ALEGRARTE LA VIDA. 
Una mujer
VALIOSA no es aquella que tiene más títulos, ni más cargos
 académicos,
es aquella que sacrifica su sueño temporalmente por hacer
 felices a los demás. 
Una mujer EXQUISITA no es la más ardiente (aunque si me preguntan a mí,
todas las mujeres son muy ardientes.. los que estamos fuera de foco somos
los hombres) sino la que vibra al hacer el amor solamente con el hombre
que ama
Una mujer INTERESANTE no es aquella que se siente halagada al
ser admirada por su belleza y elegancia, es aquella mujer firme de carácter que
PUEDE DECIR NO..
Y un hombre... Un hombre exquisito es aquel que VALORA A UNA MUJER
ASÍ... 
Que se siente ORGULLOSO de tenerla como compañera. Que SABE
TOCARLA como un músico virtuosísimo toca su amado instrumento. 
Que
LUCHA a su lado compartiendo todos sus roles, desde lavar platos y atender
tripones, hasta devolverle los masajes y cuidados que ella le prodigó antes. 
La verdad, compañeros hombres, es que las mujeres en eso de ser muy machas nos llevan gran recorrido... ¡Qué tontos hemos sido -y somos- cuando valoramos
el regalo solamente por la vistosidad de su empaque... 

¡Tonto y mil veces tonto el hombre que come
mierda en la calle,
teniendo un exquisito
manjar en casa
!

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