jueves, 26 de mayo de 2011

Ya perdoné errores casi imperdonables. Intenté sustituir personas insustituibles y olvidar personas inolvidables. Ya hice cosas por impulso, ya me decepcioné de personas que pensé que nunca me decepcionarían pero también yo decepcioné a alguien. Ya abracé para proteger, ya reí cuando no podía, ya hice amigos eternos, ya amé y fui amada, pero también ya fui rechazada, ya fui amada y no supe amar, ya grité y salté de tanta felicidad, ya viví de amor e hice juramentos eternos, pero fallé muchas veces, ya lloré oyendo música y viendo fotos, ya llamé sólo para escuchar una voz, ya me apasioné por una sonrisa, ya pensé que me moriría de tanta tristeza. Tuve miedo de perder a alguien muy especial (y lo acabé perdiendo), ¡pero sobreviví! Y todavía vivo. No paso por la vida y tú tampoco deberías pasar. Es bueno ir a la lucha con determinación. Abrazar a la vida con pasión. Perder con clase y vencer con osadía. Porque el mundo pertenece a quien se atreve. Y la vida es mucho para ser insignificante.

No hay comentarios:

Publicar un comentario