Siento impotencia al ver que para nada sirven los hechos, que para nada sirve lo que intento. Cuando esa persona no sabe ni siquiera como soy, y mucho menos como pienso. Sé que no vale de nada lo que pretendo, pero también sé que no dejaré de estar ahí por muchas veces que me ocurra esto, una y otra vez.
Y por millonésima vez, este capítulo vuelve a repetirse

No hay comentarios:
Publicar un comentario