viernes, 17 de diciembre de 2010

El corazón gitano del hombre viajero y adicto a las damas no entiende de lágrimas ni de sufrimientos y mucho menos comprende ni quiere saber nada de sacrificios. Para él lo más fácil y sencillo es buscarse una mujer alegre que lo satisfaga en todo sentido, sus necesidades emocionales, fisiológicas, psicológicas, orgánicas, etc. y casi nunca le gusta mirar hacia atrás ni recordar lo qye ya dejó. ¿Por qué la mujer siempre tiene que estar aferrada a los recuerdos y deseando con toda su alma que regrese y la vuelvan a querer? ¡Como si no hubiera más hombres en el mundo!

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