lunes, 8 de febrero de 2010

Nos levantamos a la mañana y mientras nos vestimos, a nuestro alrededor hay todo un mundo que se mueve. A la vez que nos ponemos la remera, otras personas están haciendo cosas, aparentemente independientes a nosotros. Cuando nos ponemos las medias, alguien está corriendo porque llega tarde al trabajo, porque ayer salió de fiesta. Otra persona quería subirse a un taxi, pero alguien se le adelantó. Al salir de casa, pasamos por una kiosco que aún no ha abierto porque el encargado ha estado un rato discutiendo con su pareja por teléfono. Y salimos apresurados en busca de otra alternativa cuando escuchamos una frenada de un taxi que no puede evitar atropellarnos.

Una nueva mirada

“Formamos parte de un todo, pero nuestra primera decisión de cada día debe ser con qué actitud afrontamos la existencia”

Sólo si una de las cosas que sucedían mientras estábamos vistiendonos hubiera sido de otra manera, sólo una, puede ser que el taxi hubiera pasado de largo sin atropellarnos. Incluso puede que ese taxi no hubiera pasado nunca. Pero siendo como es la vida, un conjunto de contingencias, de causas y efectos, de incidentes y accidentes, de circunstancias , cabe preguntarse con qué actitud queremos afrontar esta realidad universal: ¡todo está conectado!

Aunque formamos parte de un todo, cada día al levantarnos, no nos encontramos con ese todo, sino con sus partes, con pequeñas proporciones de vida a las que decidimos prestar atención.

Mañana al levantarte... a que le vas a prestar atencion ?

No hay comentarios:

Publicar un comentario