miércoles, 17 de febrero de 2010

—He visto cosas que ustedes no creerían. Naves de ataque ardiendo sobre el hombro de Orion.
Rayos "C” brillando en la oscuridad cerca de Tannhauser.
Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir.
—No sé por qué me salvó la vida. Quizás en los últimos momentos amó la vida más que nunca. No sólo la suya, la de cualquiera... la mía. Buscaba las mismas respuestas que buscamos todos. ¿De dónde vengo? ¿Adonde voy? ¿Cuánto tiempo tengo? Y sólo pude verlo morir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario